Los tornillos sin fin criogénicos de FORPLEX en acero inoxidable permiten un enfriamiento continuo de los productos mediante la inyección de nitrógeno líquido, con un ajuste muy preciso de la temperatura y una optimización de los consumos de fluido criogénico.
La capacidad máxima de tratamiento es de 2 T/h según el producto y la granulometría.